Empresario vasco nacido en Bilbao en 1928, ex vicepresidente del Banco Vizcaya, presidente de Minersa y de Derivados del Flúor, fundador de Banif, presidente de la Academia Vasca de Gastronomía, falleció en Bilbao el 3 de julio de 2010 a los 81 años de edad.
ASCENDIENTES Y HERMANOS
Sobrino de José Lipperheide Henke industrial vasco secuestrado por ETA en Neguri en los años 80.
FAMILIA
Casado con Dolores Aguirre Ybarra. Padre de M. Isabel miembro del Consejo de Administración del Diario La Rioja; Padre político de, Jorge Ortiz de Urbina;
ESTUDIOS
Estudió el Bachiller en los Jesuitas de Indauchu y más tarde se licenció en Ciencias Químicas.
HISTORIA Y VIDA
Perteneciente a una familia de origen alemán instalada en el País Vasco y que llegaron a controlar gran parte de la industria petroquímica de Euskadi. Inició su carrera en las minas de hierro de León, en el Coto Minero Vivaldi, donde forjó su carácter y quedó ya permanentemente ligado a este sector de la economía. En la actualidad era presidente de Minersa y de Derivados del Flúor. Por el camino, creó y colaboró en infinidad de empresas como Tamoin, Volvo España, Icoa, y un largo etc. Pero quizás fue en el sector financiero en donde alcanzó su máximo protagonismo. Fundó Banif, ocupó durante largo tiempo la vicepresidencia del Banco de Vizcaya y se retiró como consejero del BBV. Hablaba con absoluta fluidez los idiomas más importantes y disponía de una red de relaciones personales irrepetible, en toda Europa y al máximo nivel.
Estuvo presente también en varias instituciones y fue vicepresidente de la Cámara de Comercio de Bilbao, con Enrique Guzmán como presidente. Impulsó con entusiasmo la Academia Vasca de Gastronomía, de la que era presidente y fue miembro destacado de las academias española y europea. Su nivel de conocimientos en la materia superaba con creces a la de muchos profesionales y su ilusión por mantenerse al día era propia del joven gastrónomo más aplicado. Viajaba sin cesar para ampliar sus conocimientos y disfrutar con sus descubrimientos.
Compartió con Dolores Aguirre, su mujer, su mutua pasión taurina. Criaban en Sevilla camadas de toros serios y tenaces, como querían ellos; fieros y completos, como demanda la verdadera afición. Su presencia era habitual en las ferias más prestigiosas, ayudaba a los toreros más prometedores y se mantenía atento a todo lo que sucedía alrededor del mundo de los toros. Sus restos reposan en Bilbao.